Ante la necesidad de supervivencia y competitividad, el análisis y la mejora de los procesos no son opcionales, son “imprescindibles”.

La puesta en marcha de planes de mejora basados en el análisis y la simplificación de procesos le permitirá alcanzar resultados tangibles en un área concreta y definida, mediante una formación específica a los miembros del grupo de trabajo, buscando el mínimo coste de la solución a desarrollar y, lo que es de suma importancia, obteniendo resultados en el corto plazo. Para ello se basará en los siguientes pilares:

  • Liderazgo de la dirección.
  • Participación de los empleados.
  • Formación.

Beneficios

  • Reducción significativa de los gastos en el desarrollo de las actividades
  • Eliminación de tareas repetitivas
  • Orientación de la estructura al negocio y a los resultados
  • Claridad del valor añadido de las actividades
  • Mayor facilidad para detectar mejoras en el trabajo
  • Visión interdepartamental de los procesos.
  • Rapidez de actuación ante cambios estratégicos de empresa.